La circularidad en el sector textil avanza a un ritmo cada vez más condicionado por un factor decisivo: la calidad y disponibilidad de los datos. La trazabilidad, la interoperabilidad y el acceso a la información de producto a lo largo de la cadena de valor marcarán la diferencia entre el cumplimiento normativo “a última hora” y una transformación real con impacto industrial.
En este contexto, el proyecto europeo CISUTAC, del que Texfor forma parte como socio,ha publicado la Guía de Datos Abiertos, desarrollada por los socios RISE y GTS, con un objetivo claro: ayudar a la industria a prepararse para el futuro Pasaporte Digital de Producto (DPP) en el marco del Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR).
El DPP se plantea como un mecanismo para aumentar la transparencia y la comparabilidad mediante datos completos y estandarizados sobre cada producto: origen, composición, huella ambiental y recomendaciones para su gestión al final de la vida útil.
Para que esto sea operativo, los datos deberán ser accesibles mediante un identificador único, estar estructurados y ser legibles por máquina, y resultar interoperables entre sistemas. Dicho de forma sencilla: no basta con “tener información”; hay que poder usarla y compartirla con criterios comunes.
La guía pone negro sobre blanco una realidad extendida en muchas organizaciones:
Uno de los aportes más valiosos del trabajo de CISUTAC es la identificación de 17 puntos de datos que pueden acelerar la reutilización, la reparación y el reciclaje. Entre ellos, el estado del producto destaca como parámetro decisivo para determinar el destino circular más adecuado.
Sin embargo, la guía subraya un vacío relevante: no existe un sistema internacional unificado para clasificar el estado de la ropa de segunda mano. Para avanzar en una definición estandarizada, CISUTAC propone cinco niveles de estado, alineados con la jerarquía de residuos, que van desde artículos prácticamente nuevos aptos para reutilización directa hasta productos en muy mal estado o contaminados, con opciones de valorización más limitadas.

La guía también aterriza en experiencias reales. En uno de los pilotos del proyecto, Texaid lidera una iniciativa de clasificación semiautomatizada que combina inteligencia artificial, escaneo por infrarrojo cercano y etiquetado RFID para analizar cómo los datos pueden respaldar operaciones de clasificación y mejorar la eficiencia.
El aprendizaje es claro: cuando los datos críticos se capturan de forma consistente y son accesibles, se facilita la toma de decisiones operativas y se incrementan las tasas de recuperación. El documento destaca, además, la importancia de datos como la composición del material —y, en ciertos casos, información adicional sobre composición química— para avanzar hacia procesos más precisos.
La Guía de Datos Abiertos plantea un enfoque práctico para empezar a ordenar la gestión de datos:
De cara a 2027, cuando la Comisión Europea concrete requisitos mediante actos delegados relacionados con el ESPR y el DPP, la guía incluye una lista de verificación práctica para que las organizaciones evalúen su punto de partida, prioricen mejoras y aceleren su preparación con criterios realistas.
La circularidad requiere infraestructura, tecnología y colaboración. Pero, sobre todo, requiere datos: relevantes, accesibles y comparables. La Guía de Datos Abiertos de CISUTAC se presenta como una herramienta útil para que las empresas den pasos concretos hacia un modelo más trazable, eficiente y alineado con el nuevo marco normativo europeo.
Como socio de CISUTAC, Texfor contribuye a impulsar herramientas y recomendaciones prácticas que faciliten la transición del sector hacia modelos circulares basados en datos.